Adrián González asumió la presidencia del Correo y Bruno Finiello como CEO
Las nuevas autoridades reúnen experiencia en gestión pública, procesos electorales y conducción ejecutiva.

Adrián González asumió como presidente del Correo Oficial de la República Argentina. Acompañado por Bruno Finiello, tendrá a su cargo la conducción de la compañía, con foco en fortalecer la operación, profundizar su modernización y consolidar su rol estratégico como correo oficial del país.
Adrián es abogado egresado de la Universidad de Buenos Aires y magíster en Derecho Electoral por la Universidad de Castilla-La Mancha. Cuenta con más de dos décadas de trayectoria en la gestión y conducción de organismos públicos, con especialización en derecho público y electoral.
Desde 2024 se desempeñó como director titular del Instituto de Gestión Electoral de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y entre 2017 y 2020 integró el Directorio del Correo Oficial y estuvo al frente de su Servicio Electoral.
«El Correo Oficial de la República Argentina es una institución con dos siglos de historia y un rol relevante en la vida institucional del país; asumo el compromiso de fortalecer su modernización sosteniendo la transparencia y el compromiso con el servicio público», señaló González.
Por su parte, Bruno es egresado de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires y posee más de 20 años de experiencia en compañías como Techint, Accenture, Cencosud y Aerolíneas Argentinas.
«Tenemos el desafío de potenciar el gran trabajo que se viene haciendo en el Correo. El foco estará puesto en nuestros clientes, en la eficiencia operativa, en el desarrollo de nuestros equipos y en seguir modernizando y fortaleciendo nuestra operación a nivel nacional. Somos la red logística más grande y completa del país y eso implica una responsabilidad institucional hacia nuestros clientes y hacia el mercado. Vamos a asumirla con profesionalismo y una mirada de largo plazo», mencionó Finiello.
La asunción de las nuevas autoridades marca una etapa que busca consolidar el rol estratégico del Correo Oficial en la prestación de los servicios electorales y en el cumplimiento de funciones de relevancia institucional para el Estado, fortaleciendo la operación con eficiencia, modernización y transparencia.



